Crónica de Steve Smyth & The Diablos el pasado viernes en el ciclo “Glopets d’estiu” de Caldes

Otra año más vuelvo a estar agradecidísima a Caldes de Malavella y sus “Glopets d’estiu” porque, además de ofrecer un programa cultural, y gratuito, muy variado que dura varias semanas,  siempre trae a grupazos. Hace dos años casi me muero al ver anunciado a Egon Soda. Este año nos traían a Steve Smyth & The Diablos, con un repertorio basado en sus dos trabajos “Release” y “Exits”, además de alguna sorpresa de lo que será “Blood”, su próximo trabajo (que en teoría sale en septiembre).

Steve Smyth & The Diablos

El único pero es que el concierto se demoró bastante, pero cuando vas a ver a Steve Smyth sabes que el espectáculo está asegurado así que todo lo demás no importa. Sabes que valdrá la pena. ¡Y vaya si la valió! Además todo estaba bien: había varias filas de sillas, niños correteando por allí, gente sentada en el suelo, un patio precioso, muy buen rollo y muchas ganas de que el espectáculo empezara. Muchas ganas de ese cóctel de folk, de rock y de blues; y de esos momentos en los que crees que tienes delante al primo de Jeff Buckley o al mismísimo Tom Waits.

Steve Smyth & The Diablos IV

Por fin se apagaban las luces, se encendían los focos y un sonriente Steve se subía al escenario, solo, para empezar con “Summertime”. Piel de gallina con la primera canción, empezamos bien. En esos momentos me dio por pensar que al señor Smyth no le hace falta banda ninguna, él se sobra y se basta teniendo a mano una guitarra, pero en cuanto salieron al escenario Quico Tretze (al bajo) y Oriol Planells (a la batería) la cosa fue a mejor de forma exponencial. Los tres forman un tándem perfecto y empezaron a darle caña con “Get On”, de su disco Exits (2014).

 

Y ya está, ya no os puedo contar cómo quedó el setlist porque perdí todo de vista. Este señor, y más con esa banda, te lleva a una especie de estado de catarsis en el que solo puedes disfrutar del momento, emocionarte y vivirlo como lo sientas. Vi a una chica llorando, a otra cerrar los ojos durante varias canciones dejándose llevar por la música, gente que  prácticamente no pudo quitar su cara de asombro desde el minuto cer, y a mí se me erizó la piel muy bestia dos o tres veces. Eso es muy bonito. Es guay ir a un buen concierto, pero ir a un concierto y salir exhausto por todo lo que has vivido en él es jugar en otra liga.

Steve Smyth & The Diablos VII

“Shake it”, “South Land” o “In a Place” fueron algunas de las que sonaron a lo largo del concierto. Hay una serie de elementos, además de esa voz tan fuera de lo común, que hacen único a Steve Smyth: ritmos frenéticos, gritos desgarradores, espásmos corporales casi demoníacos y ese aporrear el suelo con el pie al compás de la música. Y, además de sonar de lujo, algo que me gustó mucho fue ver las miradas de complicidad de Steve con Quico y con Oriol. Me encanta ver buen rollo encima del escenario. Imagino que siempre suele haberlo (o quizá no), pero yo creo que debería demostrarse más.

Steve Smyth & The Diablos II

Es la primera vez que hago crónica de Steve Smyth, pero he ido ya a unos cuantos conciertos y os voy a contar un secreto: no sabe no romper alguna cuerda de la guitarra. Es como que si no la rompe el concierto no es digno, o algo así. En éste rompió nada menos que tres. Una pasada la primera mitad del concierto, otra prácticamente al final y la tercera en la última canción. Supongo que fue un final a lo grande, pero yo sufro por la pobre guitarra de este hombre. Aunque gracias a eso tengo una cuerda de su guitarra de un concierto que dio en noviembre en Girona (jijiji).

Steve Smyth & The Diablos Steve Smyth & The Diablos V

En fin, cuando ya parecía que el fin había llegado, varios minutos de aplausos hicieron que Steve volviese a salir a escena. Mientras sus compañeros le recolocaban la segunda cuerda rota él nos cantó “Can’t help falling in love”, matándonos de amor y animándonos a cantarla con él. La verdad es que fue un momento muy emotivo, quizá más de lo que pudiera parecer porque creo que Steve no sigue ninguna pauta ni hace nada por quedar bien. Si cantó esa canción así no fue para marcarse un momento emotivo y ya, creo que fue porque simplemente lo sintió así.

Steve Smyth & The Diablos VIII

Yo soy muy tímida, cuando voy a conciertos y el artista de turno dice que se aceptan peticiones siempre digo lo que quiero escuchar en apenas un susurro, con lo cual siempre me quedo sin, pero cuando Oriol le preguntó a Steve si iba a acabar solo el concierto me salió un “noooo” del alma, porque The Diablos lo hacen muy bien y molan mucho, así que yo quería un poco más. Ellos se rieron de mí un poco y bromearon con que las de Caldes tienen mucho genio, lo que no saben es que yo soy asturiana y que mi grito era solo de alegría por pensar que volverían a subirse al escenario. Y lo hicieron.

El final del concierto fue igual de perfecto que el resto, un par de canciones bastante cañeras nos dejaron un muy buen sabor de boca y al final de la última canción Steve rompió su última cuerda por esa noche, tal y como podéis ver en la foto que sigue a este párrafo. Esperemos que siga rompiendo cuerdas, que siga cambiándolas con esa alegría y que podamos disfrutar de él más a menudo en tierras gironinas, que nos hace muy feliz.

Steve Smyth & The Diablos III
Siempre un abrazo 🙂

@littlelusi

Texto e imágenes: Lucía Domínguez

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s